Vélez-Rubio
Vélez-Rubio es capital de la comarca de los Vélez y está situado al norte de la provincia, en el límite con la provincia de Murcia. En su término se puede pasar desde el fondo de las ramblas a los llanos y lomas, y desde éstas a los escarpes y grandes alturas. Está incluido en el incluido en el , caracterizado por su clima mediterráneo continental, por sus montañas agrestes de materiales calizos y dolomíticos, por sus masas forestales de pinares y encinas, y por la riqueza arqueológica de sus yacimientos y cuevas.
El pueblo, asentado sobre una colina rodeada de vega, es un conjunto de varios estilos y orígenes, según el momento histórico de la población. Lo más representativo corresponde a los Siglos XVIII y XIX, coincidiendo con los momentos de auge económico: la Iglesia de Ntra. Sra. de la Encarnación, Monumento Histórico- Artístico; la Iglesia de Ntra. Sra. del Carmen; y un buen número de edificios que forman parte de la arquitectura doméstica: mansiones señoriales, viviendas de grandes propietarios y viviendas modernistas. Todo ello produce un conjunto de enorme interés arquitectónico.
La primera recopilación de algunos datos referentes a la prehistoria nos la ofrece Rubio de la Serna en 1900, en su libro «Monografía de la Villa de y su comarca». En ella señala los descubrimientos de algunas hachas de piedra, generalmente de diorita y algunas puntas de flecha de pedernal. Estas notas son recogidas y ampliadas por Palanques Ayén en su «Historia de Vélez-Rubio» escrita en 1909. Por aquel entonces escribía Rubio de la Serna con respecto a las hachas de piedra: «Conocida es la opinión, especie de superstición, que atribuye a aquellas piedras un origen atmosférico o meteórico, creyendolas exhalaciones caídas durante una tempestad; y de aquí el denominarlas centellas o piedras de rayo, de relámpago y de trueno». Afortunadamente, desde entonces, la arqueología ha evolucionado y hoy nos permite acercanos al estudio de nuestra prehistoria de una manera más racional.
Dado que no podemos extendernos en demasía, señalaremos algunos de los aspectos más interesantes de la reciente investigación. En el término municipal se conocen en la actualidad yacimientos arqueológicos que nos permiten afirmar que desde hace más de treinta mil años estas tierras estuvieron ocupadas por el hombre, explotanto sus recursos, prácticando la caza y la recolección. Faltan testimonios del Paleolítico superior que, sin embargo, está muy bien representado en la cercana Cueva de Ambrosio ().
Pero sí se han localizado yacimientos del Neolítico, en los momentos en los que ya se practica una economía de producción y se había sedentarizado la población. La excavación del Cerro de Los López, realizada en 1986, permitió conocer cómo eran las cabañas de aquellos momentos. Realizadas con zócalos de piedra y con paredes formalizadas con postes de madera, cañizo y cuerdas, recubiertas de arcilla y con un hogar central. La cerámica, la industria lítica y los restos de fauna nos permiten asegurar que ya se practicaba la agricultura y se dominaba la domesticación de los animales, aunque todavía se seguía cazando.
La gran sepultura megalítica nos habla también del enterramiento colectivo de sus muertos, en un ritual cargado de simbolismo del que aún se nos escapan importantes aspectos.Hacia la mitad del tercer milenio (2500 antes de nuestra era), se produce un incremento de población, a juzgar por los yacimientos documentados en la Edad del Cobre, cuando el hombre empieza a dominar los primeros trabajos metalúrgicos.Algunos yacimientos, como el Cerro Redondo, se localizan en la próximidad de las brechas de malaquita del Cerro de las Minas. Otros, como el de Venta Picolo, excavado con motivo de la realización de la autovía, han aportado importante documentación sobre la organización de los poblados en esta etapa.También son numerosas las evidencias de la ocupación en la Edad del Bronce, encontrándonos frente a un vacío poblacional en la etapa ibérica.
Por su parte, la romanización está muy bien documentada, tanto a través de las fuentes, con el paso de la Vía Augusta, recogida en el Itinerario Antonino, de la que han aparecido miliarios en la Rambla de Chirivel y en las faldas de la Sierra de las Estancias, como por las evidencias de población dispersa documentada en las prospecciones arqueológicas y la excavación del cercano yacimiento de El Villar ().
Son numerosos los enterramientos tardorromanos localizados en el término municipal. Tangencial al actual núcleo urbano en las Peñicas, se descubrió, en 1986, un sillar y un fragmento de fuste decorado perteneciente a una iglesia visigoda cuya ubicación no debió de estar muy lejos. Sin embargo, las evidencias materiales más tangibles del paso de la historia son las grandes construcciones, fortalezas y torres, correspondientes a la etapa musulmana. Dominando la vega, la fortaleza de Velad Al-Hamar (El Castellón), centro neuralgico de la población hasta final del siglo XV. Vigilando las tierras fronterizas, la Atalaya del Charche y la de Fuente Alegre, componentes fundamentales del sistema de vigilancia de la frontera nazarí.Como señalábamos anteriormente, a final del siglo XV, con la caída del reino nazarí y la nueva ocupación del territorio, se abandona el asentamiento de El Castellón y se desarrolla la primera trama urbana del actual núcleo de Vélez Rubio. Comienza así la historia un casco urbano que camina hacia la declaración de Conjunto Histórico Artístico.
Monumentos
Iglesia Parroquial de la Encarnación, siglo XVIII.
Estilos barroco y neoclásico. Destaca su fachada-retablo. En su interior, el retablo del altar mayor, realizado por Francisco Antonio Testa.
Convento de San Francisco, siglo XVII. En la actualidad se utiliza como colegio.
Convento de la Concepción e Iglesia del Carmen, siglos XVI y XVII.
Iglesia de la Inmaculada, siglo XVII. Estilo barroco.
Iglesia de San José, siglo XVIII.
Ayuntamiento, siglo XVIII. Fachada barroca.
Yacimientos Arqueológicos
Alcazaba.
En el cerro del Castellón, sólo se conserva parte de la muralla y un aljibe de la parte baja.
Torres vigías.
Pimentón, siglo XIII, Charche y Fuente Alegre.
Urbanismo
Casco urbano.
Plazas y Ermita de la Salud.
Carrera del Carmen.
Con numerosos ejemplos de arquitectura local. En ella se encuentra el Antiguo Hospital de San José del siglo XVIII.
Casa de la Tercia, siglo XVII.
Museos
Museo Comarcal Miguel Guirao.
Dedicado a la arqueología, historia, etnografía y naturaleza de distintas épocas.
Gastronomía
Migas. Puchero. Caldo de huevos. Gurullos (pasta de harina, agua y aceite que se desmenuza formando unas bolitas o granos). Remojón. Pelotas. Choto a la pastoril. Trigo guisado. Fritada de sangre. Hornazo. Dulces: Roscos de aguardiente. Roscos de naranja. Almendrados. Suspiros.
Cómo llegar
Salir de . Tomar Carretera de . Atravesar . Seguir todo recto. Tomar la carretera nacional N-340 en dirección: Huércal de Almería -
Almería -
E-15 -
N-340 - -
Murcia. En la rotonda, tomar la salida 1 Continuar en: A-92A en dirección: A-92 - -
Guadix. Travesía de . En la rotonda, tomar la salida 3 Continuar en: A-92 en dirección: Guadix - Granada. Tomar la salida en dirección: Salida 376 -
N-340a -
Tabernas -
Sorbas. En la rotonda, tomar la salida 2 Continuar en: N-340A en dirección: - Tabernas. Pasar cerca de . En la rotonda, tomar la salida 3 Continuar en: A-349. Pasar cerca de . En los alrededores de , girar a la derecha: A-334. Atravesar . Tomar ALP-301 y entrar en Vélez Rubio.
Distancias
A Almería 140 km
A Olula del Río 61 km
A María 15 km
A Baños de la Fuensanta 19 km
A Vélez Blanco 6 km
A Chirivel
19 km
A Tabernas 110 km |