La Serranía de Ronda - El Valle del Guadiaro
En el extremo más occidental de la provincia de Málaga se encuentra la Serranía de Ronda.
En 1.500 km2 se distribuyen más de veinte pueblos de blancos de cal que nos hablan de historias remotas de moros y cristianos.
Por su riqueza y diversidad biológicas, prácticamente la totalidad de su territorio está protegido en mayor o menor medida, siendo los tres parques naturales, , y , junto con el Paraje Natural de Sierra Bermeja, los espacios de mayor relevancia.
Valle del Guadiaro
El hombre ha sido el último en llegar al valle aunque ha demostrado poseer una gran capacidad de adaptación al medio así como la inteligencia suficiente para transformarlo en su provecho. Ha sabido encontrar en el valle el agua para regar sus cultivos, los pastos para alimentar al ganado, los materiales para construir sus casas, la leña para calentarse y un clima benigno donde encontrarse como en casa. No en vano, el ha dado cobijo al hombre, de manera ininterrumpida desde el Paleolítico Superior (hace 15.000 años) hasta la actualidad, siendo la Cueva de la Pileta un magnifico exponente de la relación entre los primeros pobladores del valle y su entorno.
El valle, como paso natural desde el Campo de Gibraltar hacia el norte, ha sido testigo del devenir de la historia, del paso de las civilizaciones, de la aparición del comercio y la evolución del transporte; desde los viejos caminos de piedra hasta las modernas carreteras y vias de ferrocarril. El valle siempre ha estado ahí, imperturbable, contemplando toda la evolución en el último suspiro del planeta.
El fondo del valle es la parte más fértil, donde se sitúan las huertas y la vegetación típica de ribera formada por chopos, sauces, trepadoras y adelfas. En las laderas encontramos bosques abiertos de encinas, acompañadas de peonías con un matorral de coscoja, retamas y genisteas.
En la parte superior, por debajo de los riscos encontramos un pastizal muy degradado con aulagas y tomillo.
El Valle empezó a formarse a finales de la Era Secundaria - Cretácico y principios del Terciario como consecuencia de la Orogenia Alpina que plegó los sedimentos de una antigua cuenca. El resultado es una sucesión de grandes pliegues paralelos conocidos como cordilleras Béticas. El es el resultado de uno de esos pliegues que el paso del tiempo y el trabajo incansable del río a lo largo de 60 millones de años han acabado de modelar hasta darle la forma actual. |