Pegalajar - Jaén
Localidad situada al sur de la provincia, junto a la autovía Granada- Jaén, y al pie de Sierra Mágina, entre campos de olivos y montañas.
Su término pertenece al Parque Natural de Sierra Mágina, que forma parte de la Subbética y que ofrece bellos y espectaculares paisajes. En cuanto a la vegetación , son frecuentes los encinares, quejigales, el pino carrasco y el salgareño. Es importante también su rica y variada fauna.
La ocupación más antigua documentada en su término municipal se remonta, entre el 2000 y 2500 a Cristo, en la Cueva de los Majuelos. Otra de las referencias prehistóricas es el cerro de la Torre de la Cabeza, en el que se mezclan restos de época del Cobre, Bronce, Ibérica , romana y medieval.
Las primeras referencias escritas de esta población se remontan al siglo X en la obra del geógrafo oriental Al Muqadasi, identificándose con la nombrada como Al-Jafr "con gran número de cursos de agua y molinos". El mismo nombre de Pegalajar puede traducirse como "Peña de la Vega", en referencia a las huertas que se extendían a sus pies. En tiempos de Al-Andalus sería uno de los "hins" que protegía una amplia zona de cultivos de regadío que, desde las murallas, descendía hasta el Guadalbullón, con el tradicional sistema de puesta en cultivo musulmán en bancales, regadas con las aguas de la Fuente Vieja o de la Reja, con un embalse y una red de acequias e hijuelas, que aún hoy domina su paisaje.
Esta fortaleza (hins) era uno de los eslabones, que con las alcazabas de La Guardia, Cambil, Huelma y otras, formaban la línea defensiva de la Cora de Yayyan (Jaén). Los restos de murallas que aún perduran, bien enmascarados entre las casas o mediante lienzos y torreones, bien visibles en algunas calles, permiten establecer dos secuencias arquitectónicas. Por un lado el primitivo recinto musulmán situado en la cima de la peña y por otro, la ampliación realizada tras la conquista de esta plaza por las huestes de Fernando III, con la construcción de un segundo recinto y el reforzamiento del primitivo con torres circulares más resistentes al ataque de la pólvora.
La Crónica del Condestable Miguel Lucas de Iranzo hace varias referencias a Pegalajar: una con ocasión de una incursión de moros que lo asaltan y queman; otra con motivo del cerco al que el Condestable somete Pegalajar, donde se encontraba el comendador rebelde Juan de Pareja y su importancia fronteriza así como a un lugar protagonista de las luchas de la nobleza levantisca contra el Condestable. Por un documento de 1469, en el que se hace referencia a la Fuente Vieja y al riego de las huertas, sabemos que la población mantuvo su tradicional sistema de cultivo.
En 1559 Pegalajar se exime de la jurisdicción de Jaén y es declarada Villa mediante Carta de Privilegio Real. El municipio inicia un período de florecimiento económico y demográfico, desbordó el primitivo arrabal del castillo e inició la construcción de una nueva iglesia parroquial de mayores dimensiones. En el XVII la población sigue la tónica de la provincia con crisis de subsistencias y carestías. Los nuevos aires reformistas del XVIII propiciaron un nuevo crecimiento de la población, crecimiento que se mantuvo hasta mediados de este siglo en el que, como en el resto de la provincia, la población tuvo que emigrar a otros puntos de España.
La ocupación más antigua documentada en su término municipal se remonta al. 2000 y 2.500 a C, en la Cueva de los Majuelos. Otra de las referencias prehistóricas es el cerro de la Torre de la Cabeza, en el que se mezclan restos de época del Cobre, Bronce, Ibérica , romana y medieval.
Las primeras referencias escritas de esta población se remontan al siglo X en la obra del geógrafo oriental Al Muqadasi, identificándose con la nombrada como Al-Jafr con gran número de cursos de agua y molinos. El mismo nombre de Pegalajar puede traducirse como Peña de la Vega, en referencia a las huertas que se extendían a sus pies.
En tiempos de Al-Andalus sería uno de los hins que protegía una amplia zona de cultivos de regadío que, desde las murallas, descendía hasta el Guadalbullón, con el tradicional sistema de puesta en cultivo musulmán en bancales, regadas con las aguas de la Fuente Vieja o de la Reja, con un embalse y una red de acequias e hijuelas, que aún hoy domina su paisaje. Esta fortaleza (hins) era uno de los eslabones, que con las alcazabas de La Guardia, Cambil, Huelma y otras, formaban la línea defensiva de la Cora de Yayyan (Jaén).
Los restos de murallas que aún perduran, bien enmascarados entre las casas o mediante lienzos y torreones, bien visibles en algunas calles, permiten establecer dos secuencias arquitectónicas. Por un lado el primitivo recinto musulmán situado en la cima de la peña y por otro, la ampliación realizada tras la conquista de esta plaza por las huestes de Fernando III, con la construcción de un segundo recinto y el reforzamiento del primitivo con torres circulares más resistentes al ataque de la pólvora.
La Crónica del Condestable Miguel Lucas de Iranzo hace varias referencias a Pegalajar: una con ocasión de una incursión de moros que lo asaltan y queman; otra con motivo del cerco al que el Condestable somete Pegalajar, donde se encontraba el comendador rebelde Juan de Pareja y su importancia fronteriza así como a un lugar protagonista de las luchas de la nobleza levantisca contra el Condestable. Por un documento de 1469, en el que se hace referencia a la Fuente Vieja y al riego de las huertas, sabemos que la población mantuvo su tradicional sistema de cultivo.
En 1559 Pegalajar se exime de la jurisdicción de Jaén y es declarada Villa mediante Carta de Privilegio Real. El municipio inicia un período de florecimiento económico y demográfico, desbordó el primitivo arrabal del castillo e inició la construcción de una nueva iglesia parroquial de mayores dimensiones. En el XVII la población sigue la tónica de la provincia con crisis de subsistencias y carestías. Los nuevos aires reformistas del XVIII propiciaron un nuevo crecimiento de la población, crecimiento que se mantuvo hasta mediados de este siglo en el que, como en el resto de la provincia, la población tuvo que emigrar a otros puntos de España.
Monumentos
Iglesia Parroquial, siglo XVIII. Traza renacentista.
Ayuntamiento, siglo XVIII.
Yacimientos Arqueológicos
Cueva de las Motillas. Restos del Paleolítico y Neolítico.
Urbanismo
Arco de la Puerta de Jaén.
Numerosas casas cueva.
Molinos harineros.
Las Motillas
Gastronomía
La gastronomía en Pegalajar es enriquecida por su carácter de pueblo agrícola y serrano, que ha tenido tradicionalmente como base la ganadería local y los productos de huerta. Destacan sus embutidos, producto de la matanza del cerdo, como son las morcillas, chorizos, butifarra o lomo en orza, sin perder de vista platos como pipirrana, gazpacho, andrajos, migas con bacalao, conejo al ajillo….
El aceite es elemento central de su gastronomía y de su cultura, así como la artesanía que utiliza como materia prima elementos autóctonos como mimbre, esparto o madera.
El municipio forma parte de la zona de producción de un producto que sobresale por su calidad: el Aceite de Oliva Virgen Extra.
Se comercializa con la etiqueta de calidad de:
La Denominación de Origen “Sierra Mágina”.
Cómo llegar
La mejor forma de llegar a los municipios del parque son los automóviles, desde Jaén capital, la entrada mas corta es por la carretera N-321 desviándose a Mancha Real, por donde se puede partir por carreteras comárcales o locales a Jimena, Pegalajar o Torres, localidades ya todas del parque.
Desde Granada y Almería la principal carretera de acceso es la N-324 por la que se llega a Huelma. Desde aquí por la comarcar C-325 se llega a Belmez de la Moraleda o siguiendo la N-324 a Cambil, pero es mas cómodo por la autovía de Granada.
Desde el norte y una vez en Úbeda, la comarcar C-325 lleva, tras cruzar el paraje natural Alto Guadalquivir, a Jodar en cuyo castillo radica el centro de recepción e Interpretación del Parque. Desde esta localidad se puede acceder a Bedmar por la C-328, y de ahí a Jimena y Albanchez de Úbeda.
Distancias
A Jaén 36 km
A Jimena 26 km
A Bedmar 34 km
A Úbeda 50 km
A Huelma 38 km
A La Guardia de Jaén 39 km |