Los Reales de Sierra Bermeja
Este espacio es una sierra de media montaña, laderas pronunciadas y características muy particulares, que fue declarado en 1989 Paraje Natural según la ley 2/89 de 18 Julio del Parlamento de Andalucía. Con esta medida legal se pretende hacer convivir conservación y protección en este bello enclave del sur de .
De abundantes escarpes y abruptos roquedos, Los Reales forman parte del Macizo de Sierra Bermeja que, a lo largo de 35kms. separa la de las costas mediterráneas. Su ubicación meridional y cercana a la costa, y el substrato de peridotitos (roca magmática rica en hierro y magnesio, cuyo color rojizo de nombre a la Sierra), confieren al Paraje unas características poco comunes, así como un característico tono bermellón.
En las cumbres de este agreste espacio de agudas formas se refugia el primer pinsapar del que se tuvieron datos concretos. Y fue aquí donde, en 1837, Edmund Boissier describió, por vez primera para el mundo científico, al pinsapo (Abies pinsapo), abeto emparentado con cedros, pinos y cipreses. Esta joya botánica presenta a menudo su tronco retorcido o dividido en varios brazos, como candelabros, ostentando una belleza casi fantasmal.
Para mayor disfrute del Paraje se han puesto a su disposición una serie de instalaciones como son: el área recreativa Los Reales; el refugio de Agustín Lozano, diversos miradores verdaderos balcones hacia el Estrecho y la vecina África, desde donde podrá deleitarse con unas estupendas panorámicas y una red de senderos por los que adentrarse un poco más en el conocimiento de este peculiar paraje.
El paraje Natural de Los Reales de Sierra Bermeja tiene una extensión de 1236 hectáreas comprendidas entre los términos municipales de , y . Con alturas entre los 600 y los 1400 metros, posee un clima mediterráneo oceánico, de inviernos suaves y lluviosos y veranos largos y no cálidos. Con un relieve abrupto y abundantes escarpes y roquedos, se asienta exclusivamente sobre peridotitas, rocas volcánicas pobres en sílice y ricas en hierro magnesio, que confieren a este espacio protegido unas características edáficas muy peculiares. |