Castillo de Locubín
Castillo de Locubín se encuentra situado a 68km. de la capital, en dirección Suroeste. Con una superficie total de 106 km2. Estratégicamente situado en el centro de Andalucía. A una hora de coche de las capitales de , y . Su término municipal limita con los de Martos, , Valdepeñas de Jaén y . Al borde de la Sierra del Ahillo y situada en un valle a orillas del Guadalcotón, alterna zonas de sierra con una hermosa ribera. Está avenado el municipio por el río San Juan. Su paisaje está formado por terrenos abruptos poblado de olivares y tierras de cereal.
Los primeros testimonios de la presencia humana en este municipio se remontan al IV milenio antes de Cristo, en las cuevas del Plato y la Chatarra, habitadas por un grupo de pastores que fabricaron cerámicas decoradas con incisiones. De la Edad del Bronce o Cobre Final es el poblado de la Campana cerca de la Venta del Charco.
En su término municipal se localiza el poblado de Cabeza Baja de Encina Hermosa, que se ha identificado con Ipolcobulcula. Un gran centro poblacional fortificado, de nueve hectáreas, fundado en un momento tardío de la cultura ibérica y que alcanzó su desarrollo en la etapa altoimperial romana, en el s. I de nuestra era. Otro asentamiento de época ibérica y que se mantuvo en época romana es el de la Torre de la Gorgolla. A la etapa imperial corresponde la villa romana del Cortijo del Baño, en Venta del Carrizal.
Durante la etapa islámica fue conocido como Hins al-Uqbin, que unos traducen por Castillo de las Águilas y otros por Castillo de las Cuevas. Durante las últimas décadas del siglo IX y las iniciales del X, estuvo envuelta en la revuelta muladí. En el 918, el califa Abd Al-Rahman III aplastó la rebelión. Tras la ruptura de la unidad mantenida en el califato, quedaría en manos de los Ziríes de Granada y posteriormente en el distrito catastral encabezado por Alcalá la Real.
Por su posición fronteriza pasó varias veces de manos musulmanas a castellanas. En tiempos de las conquistas de Fernando III formó parte de los territorios de la Orden de Calatrava, constituyendo uno de los límites avanzados de la encomienda de Martos. Fue definitivamente conquistada por Alfonso XI en 1341 y cuatro años más tarde el rey firmaba en Burgos un Privilegio por el que donaba el pueblo y castillo a la ciudad de Alcalá la Real, como merced a sus servicios.
Esta dependencia civil y religiosa de Castillo respecto a Alcalá la Real perduró hasta las primeras décadas del XIX. En el año 1600 los vecinos reclamaron por primera vez y sin éxito su segregación. En 1627 el rey Felipe IV vendía el lugar al marqués de Trujillo, lo que significaba su segregación. Pero esta situación duró poco, en 1693 pasa de nuevo a la Corona y en 1698 se reintegra a la jurisdicción alcalaina. En 1729 se solicitaba mediante pleito la separación, pero nuevamente ganaron los argumentos de Alcalá la Real.
Durante todo este periodo la población fue creciendo y afianzando, si en 1627 contaba con una población de 400 vecinos a principios del XIX el número se elevaba a 1.075 y a finales la misma centuria eran 6.274 habitantes.
Monumentos
Iglesia de San Pedro, finales del siglo XVI. La portada principal de la iglesia se le atribuye a Juan de Aranda Salazar.
Yacimientos Arqueológicos
Zona arqueológica de Encina Hermosa. Balneario y restos romanos.
Castillo de la Villeta. Se conservan lienzos de la muralla y torreones de este castillo que fue conquistado por Alfonso XI en 1341.
Urbanismo
Calle de Triana.
Molino torreón, siglo XV.
Gastronomía
Entre las recetas culinarias de este municipio figuran las migas, que son elaboradas de pan o de harina y pueden acompañarse de melón, pescado, calabaza y torreznos; las patatas guisadas con costillas; las patatas a lo pobre acompañadas de huevos fritos, chorizo, etc.; el puchero y los potajes caseros con morcilla y chorizo; o el joyico con tomate, pan con aceite y tomate. Uno de los platos que mejor refleja la tradición andalusí es el remojón, ensalada de naranjas con aceitunas negras y tiras de bacalao, y bañado en aceite de oliva, que puede acompañarse de lomo de orza o embutido casero. En cuanto a los postres, se puede destacar la manta de bizcocho que se trata de un dulce casero elaborado con bizcocho, calado de almíbar o licor y rellenado con cremas pasteleras; los roscos fritos y todo tipo de repostería elaborada con cerezas. Buen ejemplo es el tradicional gazpacho de cerezas, que se elabora en los meses de verano. Otros provienen de época morisca como es el caso de los bollos de higo y almendra.
Cómo llegar
En coche: desde Jaén se sale por la A-316, dirección a Martos, y, antes de llegar a Alcaudete, se toma la N-432.
Distancias
A Jaén 68 km
A Baena 42 km
A Luque 37 km
A Martos
32 km
A Alcaudete 18 km
A Alcalá la Real 12 km
A Torredonjimeno
41 km
A Priego de Córdoba 36 km
A Valdepeñas de Jaén 18 km
A Fuensanta de Martos
22 km
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